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En Puntos de vista | Francisco Escobar Bravo hoy 

redacción

DESDE LA VILLA

 

 

Vender la piel del oso…

Aconseja el refrán, bien conocido es, no efectuar tal hecho antes de cazar la pieza. Y me parece una muy oportuna sugerencia. De poco sirve lanzar las campanas al vuelo antes de que se produzca la boda o tañerlas con anterioridad a un luctuoso suceso.

Digo esto al leer las encuestas publicadas en la Prensa de ayer respecto a los resultados que, según el CIS, van a arrojar los comicios del próximo 20 de noviembre en los cuales se augura una mayoría aplastante del Partido Popular. Ignoro de dónde saca estos datos este Organismo, que la verdad es que luego suele acertar la mayoría de las veces. Desde 1977 no he sido consultado ni una sola vez, ni conozco tampoco a nadie a quien se le haya preguntado lo más mínimo, por estas encuestas y no dejo de pensar en cómo se llevan a cabo. Al parecer se hace un muestreo entre un conjunto de unos miles de ciudadanos, al que denominan universo, y luego extrapolan teniendo en cuenta las diferentes edades, lugares donde habitan, clase social, etc. Pero me extraña que ninguno de mis conocidos haya sido jamás consultado, luego debe ser que o el muestreo es muy pequeño o que siempre les toca responder a los mismos.

El caso es que considero que este hipotético anticipo de los resultados es un arma de doble filo para el Partido favorito: Al considerarlo ganador puede haber votantes indecisos que no se molesten en acudir a las urnas, sobre todo si es un día lluvioso, y eso puede perjudicarle. O beneficiarle, según se mire, porque siempre habrá otros votantes que les guste apostar a caballo ganador y quizás participen cuando no tenían intenciones de hacerlo. Todos sabemos que las dos grandes formaciones políticas tienen sus incondicionales que les votarán siempre, por muy mal que lo hayan hecho y por peores perspectivas que se presenten. Pero el quid de la cuestión está en aquellos que no pertenecemos ni militamos en esos Partidos y que votamos siguiendo un criterio razonado y a la vista de las circunstancias. Ante una victoria tan profusamente anunciada puede haber, como he dicho, algunos que se abstengan y otros que voten en contra para chinchar a la mayoría.

Por ello no soy partidario de la publicación de estos resultados anticipados, ya que pueden influir de alguna forma en el plebiscito. Ayer mismo ya leí que Obama podría ser derrotado por un determinado candidato republicano en las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos. Afirmar esto a tantos meses vista me parece si no una falacia política por parte del rival sí una temeridad futurista con escasa base.

Tampoco soy partidario de que el señor Rajoy haya aceptado mantener un debate con Pérez Rubalcaba. No tiene nada que ganar y sí bastante que perder. Rubalcaba es mejor orador que él y todo va a centrarse en quién maneja mejor la oratoria y los gestos, porque por lo demás poca defensa tiene el candidato socialista en cuanto salgan a relucir las cifras del paro y del desgobierno de Rodríguez Zapatero del cual ha sido colaborador y tan responsable como él mismo. Rajoy podría haber enviado a uno de sus primeros espadas a dicho debate y haberse abstenido de acudir personalmente, nadie se imagina a Napoleón combatiendo en primera línea en la batalla de Austerlitz sino dirigiéndola desde su puesto de mando. Pero le habrán dicho que esa actitud podría denotar miedo y beneficiar a su contrincante. Mal consejo el que le han dado y que espero que no tenga mucha repercusión en las urnas. Pero es muy probable que el “ganador” de dicho próximo debate sea el viejo zorro socialista, curtido en mil combates desde hace años.

En fin, esperemos. Que el día 20 está a la vuelta de la esquina y ya veremos qué ocurre. Eso sí, para siguientes sondeos les ruego a los señores del Consejo ése que me tengan en cuenta y me consulten, que ya va siendo hora de que lo hagan.

 

La “Conferencia de Paz”

En el día de hoy, 17 de octubre de 2011, se ha celebrado en San Sebastián un acto denominado “Conferencia de Paz” al cual han sido invitados varios observadores extranjeros, entre ellos un ex – Secretario General de Naciones Unidas. La reunión, festejo, comedia o como mejor queramos llamarlo tenía por objeto examinar el llamado problema vasco y en definitiva sacar a la luz pública internacional las razones que esgrime la banda terrorista ETA para cometer crímenes desde hace décadas y la situación de la misma y lo que ella llama Euskalerría.

Una Conferencia de Paz se acostumbra a celebrar siempre entre dos o más países que se encuentran en guerra y entre los que existe un conflicto bélico. Que se sepa, ni Francia ni España – ambos países afectados por las pretensiones etarras – no se encuentran en ese estado contra una tercera nación sino que padecen, sobre todo España, el azote de unos pistoleros desaprensivos. De unos terroristas.

Al contar con la presencia de esos informadores, a los cuales prefiero no pensar en quién les habrá dado vela en este entierro y cómo se han sufragado sus gastos y honorarios, se está elevando la actuación de unos asesinos a la categoría de lucha armada por la libertad concediéndoles un prestigio y una categoría que ni tienen ni se merecen. Es casi como reconocer que el País Vasco, incluyendo la parte francesa del mismo, es efectivamente una región que debería ser independiente. Y todo ello gracias a la política consentidora del Gobierno de Rodríguez Zapatero que ha permitido que los mafiosos insurgentes hayan podido formar un Partido Político que hoy en día gobierna bastantes Ayuntamientos de las hasta no hace mucho llamadas Provincias Vascongadas: Bildu.

Pretender comparar el conflicto entre estos indeseables y las Naciones francesa y española con el de los palestinos con Israel o, en su día, el de los irlandeses con Gran Bretaña es una locura y un desconocimiento total de la realidad. Mientras estos dos pueblos sí fueron invadidos y oprimidos por judíos e ingleses, el pueblo vasco ha formado históricamente siempre parte tanto de España como de Francia y es inaudito que reclamen independencia alguna. Y si algunos de sus habitantes, por muchos votos que obtengan en las elecciones municipales, la desean desconozco ningún país – excepto Checoslovaquia – que se haya escindido por su cuenta sin derramamiento de sangre y mediante un simple acuerdo. Pues podemos asistir al insólito espectáculo de que mediante presiones internacionales se les conceda el derecho a ser independientes y a desgajarse de los países de los que forman parte. En el caso de Francia no lo creo, porque los galos de tontos tienen poco y enseguida son capaces de plantar su Ejército Regular donde sea necesario. Pero de los actuales gobernantes españoles me creo todo lo que puedan contarme que se le ocurra al novelista más imaginativo que exista.


Veremos en qué acaba todo esto, pero no sería de extrañar que en nada bueno. Mientras, los cadáveres de los asesinados por ETA deben estar removiéndose en sus tumbas. Y no es para menos.